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Llegamos al 24 diciembre y nos preparamos para disfrutar de la navidad. Cada uno elige como pasar estas fiestas, sin embargo, más allá de las personas que escojas, la navidad encierra un mensaje profundo que muchas veces desoímos u olvidamos porque nos quedamos en la superficie. Estar ajetreado comprando regalos o viendo que comida tendrás para tu festejo es importante pero no esencial.

 

La navidad es una hermosa festividad que nos invita a:

 

  • Enfocarnos en crear relaciones afectivas donde predomine el amor, la paz y equilibrio…tan solo reflexiona, ¿Cuáles de tus vínculos familiares o amistades te gustaría que predomine este estado emocional? ¿con quienes precisás aclarar viejos asuntos pendientes para sentirte en paz?
  • Conectarnos con el dar: Los actos de generosidad y bondad traen luz a nuestra vida y quienes nos rodean. ¿Hacés espacio en tu vida para dar de manera desinteresada y generosa?
  • Conectarnos con la celebración: Festejar la navidad es lindo, pero no se trata de hacerlo una vez al año sino comprender que podemos celebrar en cualquier momento  y ocasión. Osho, un maestro espiritual de la India afirma que no se trata de la festividad en si misma sino de conectarte con la energía celebrativa en cualquier momento y lugar. ¿Estás disponible internamente para comenzar a celebrar a lo largo de este nuevo año sin tener razones concretas?
  • Regalar-te: No se trata solo de hacer costosos regalos a los demás sino comprender que lo más importante es regalarte con amor a vos mismo…después de todo, la persona con quién convivís las 24hs del día sos vos mismo! ¿Cómo estás dispuesta a tratarte a partir de ahora? ¿estás dispuesto a regalarte momentos y regalos que te nutran?

 

La navidad es simplemente recordar que podemos traer divinidad a nuestra vida, tratándonos amorosamente.

Feliz navidad con bendiciones para tu vida!

Lic. Pablo Nachtigall – Psicólogo