Una mirada psicológica para comprender mejor los conflictos del PSG

El 3 de agosto se produjo el fichaje más caro de la historia del fútbol. El jugador brasileño Neymar fue adquirido por el PSG en una gigantesca operación financiera por 222 millones de euros. A ello debe sumársele un sueldo anual de 37 millones de euros que recibiría el jugador para tenerlo contento y asegurarse su lugar en el Paris Saint Germain. Al parecer el multimillonario propietario del equipo PSG quiere romper la hegemonía de los equipos españoles y colocar a su equipo como campeón con Neymar a la cabeza. Sin embargo su deseo comenzó a demostrar claras resistencias y conflictos con la realidad. De hecho en el partido de liga contra el Olympique de Lyon, se produjo un enfrentamiento entre Neymar y Cavani, el jugador uruguayo con cierta antigüedad en el equipo, quienes litigaron por tirar un penal. Luego del penal que fue pateado por el jugador charrúa, se generó una discusión entre ellos que casi termina a los golpes en el vestuario del equipo. Al parecer ese fue el puntapié inicial de un malestar que comenzó a expandirse en el equipo del PSG con la llegada de Neymar. Tal es así que el presidente del PSG, EL jeque Nasser Al Khelaifi, en un claro intento de apaciguar los ánimos y proteger la inversión realizada con Neymar, ofreció al delantero uruguayo cobrar la prima de un millón de euros por ceder al brasileño la ejecución de los penales en los partidos sucesivos. Cavenavi rechazó dicha propuesta alegando que no le interesaba el dinero y que era suya la responsabilidad de seguir pateando los penales ya que llevaba 4 años en el equipo y era tercer capitán.

¿Por qué este nuevo equipo PSG puede fracasar pese a posibles resultados positivos?

Un equipo de fútbol precisa cohesionarse y mantener ciertos principios de convivencia armoniosa para sostener una campaña exitosa a lo largo del tiempo. Sin estas reglas de convivencia adecuadas entre sus jugadores, aunque haya figuras estelares como Neymar, puede fracasar.

Desde la mirada psicológica de las constelaciones familiares, una filosofía de vida espiritual creada por Bert Hellinger, existen 3 ordenes del amor que permiten que este fluya de manera equilibrada en un sistema, sea una familia, empresa o institución como el PSG. Los ordenes del amor son principios o leyes que rigen para todo sistema humano que permiten regular la convivencia entre las personas de manera que pueda ser equilibrada y adecuada. Bert Hellinger explica que cuando alguna de estas 3 leyes no son respetadas, aparecen inevitablemente los conflictos, síntomas y desordenes que pueden desequilibrar al sistema y llevar a que sus integrantes se peleen, distancien y entren en conflictos.

La 2º ley del amor se relaciona con el sistema jerárquico y explica que quién llega primero a un sistema tiene prioridad frente a los nuevos. Esto es fácil de explicar en el caso de una familia, donde los padres tienen prioridad frente a sus hijos. Muchas veces sucede que los hijos se creen mas sabios y capaces que sus padres y los tratan a estos de manera soberbia, haciéndoles reproches o bien queriendo aconsejarlos, lo cual transgrede este 2º orden, promoviendo síntomas y malestar emocional en los miembros dela familia. Cuando un hijo se cree mejor que su padre, esto atenta contra la 2da ley del amor, ya que refleja una actitud soberbia en la que se desestima la experiencia de vida de los padres y de aquellos que están antes que nosotros en un sistema, sea familiar, trabajo, etc.

En el caso del equipo PSG que es un sistema conformado por sus jugadores y cuerpo técnico, se está transgrediendo esta 2da ley de la jerarquía, cuando se intenta imponer a Neymar como figura estelar sin respetar ni honrar la jerarquía de los jugadores que están antes que el, mismo que el brasileño sea mucho más talentoso. Muchas veces los dueños de equipo como el caso de un jeque árabe mega millonario que pueden darse los caprichos que quieran porque pueden, suelen pasar por alto que para que haya armonía en un equipo de futbol, debe respetarse ciertos principios de convivencia que en las constelaciones familiares se denominan las 3 leyes del amor. La realidad está mostrando que esta nueva propuesta de sumar a Neymar puede terminar en un fracaso, sea por peleas intestinales del equipo ya que al no respetar el orden previo, se motiva la resistencia y rencor de los jugadores que están desde antes. Si el presidente del PSG desea imponer a Neymar desconociendo que para ello primero se debe respetar y reconocer el valor de la trayectoria de los jugadores existentes, y de alguna manera generar un ritual de integración que respete este principio de la jerarquía, es bastante posible que sus tentativas terminen en un fracaso estrepitoso.

¿Cuál sería la manera de destrabar el conflicto en el PSG?

Según la mirada de las constelaciones familiares , el derecho de Cavenavi a patear penales debería ser respetado por una cuestión de la ley de jerarquía, que establece que debe respetarse el orden de quienes han llegado antes. Si ese orden se transgrede, lo que sucede es lo que se ve ahora en el equipo del PSG: peleas, malestar y posibles actos de sabotaje de los propios jugadores que no se sienten respetados ni valorados. A ello cabe agregarle posibles peleas y competencia permanente entre el nuevo llegado Neymar y los jugadores mas antiguos, quienes se sienten amenazados en su jerarquía. La 2da ley del amor, la ley de la jerarquía, nos pide que respetemos a quienes han llegado antes que nosotros. O sea, que si fuésemos contratados para ser gerentes, primero deberíamos presentarnos de manera humilde con aquellos empleados que están antes que nosotros, pedirles su colaboración, mismo que desempeñen un rol de menor jerarquía en el organigrama de la empresa. Al hacer esto, honramos el principio de la jerarquía y esto apacigua posibles resistencias.

Ahora extrapolemos esto mismo con el caso de Neymar y su llegada al PSG. Se dice que el brasileño ha llegado con una actitud de “rey soberbio”, fogoneado por sus compañeros brasileños de equipo quienes desean ayudarlo a encumbrarse como el nuevo líder. Esta conducta claramente atenta contra la 2da ley del amor que nos dice que en un sistema humano, precisamos respetar la jerarquía de los que llegaron antes. La manera de destrabar este conflicto, sería que Neymar exprese de manera humilde su deseo de querer ser un líder de este equipo y charle de esto con cada jugador del PSG con psicólogos deportivos de por medio. A su vez sería necesario mantener reuniones grupales para conversar de ello y preguntar a cada jugador con cierta antigüedad que sienten y opinan de esto. Si se desconoce este proceso psicológico, el auto boicot puede susictarse en cualquier momento. Es necesario respetar la 2da ley del amor que nos pide actuar con humildad honrando la jerarquía de los que están antes. Si Neymar insistiese en creerse el rey, la atmosfera conflictiva podría elevarse a niveles insoportables y amenazar con arruinar cualquier posibilidad de convivencia pacifica de este equipo. Honrar a los que están antes que nosotros y desde ese lugar intentar integrarnos, es el camino. Por eso Neymar tuvo una exitosa inclusión en el Barca, porque primero pidió permiso humildemente a quienes estaba antes que él, como Messi y sus compañeros, y desde ahí fue integrado y respetado en el equipo catalán. Al respetarse el 2do orden del amor, sumado a que el Barca era de por si un equipo exitosísimo con un líder goleador como Messi, se pudo conformar un equipazo que tiraba para delante de manera armonica e integrada. Pero siempre respetando el 2do orden del amor.

Por ello, si la actitud de Neymar y del jeque presidente del PSG persistiese de la misma manera, no valdrá de nada los centenares de millones de euros ni las estrellas futbolísticas que se adquieran ya que la convivencia del equipo naufragara en medio de escándalos y peleas de egos. Conocer y respetar las leyes del amor enunciadas por Bert Hellinger puede resultar de tremenda ayuda para crear una convivencia equilibrada entre las personas, aun en aquellas estrellas del futbol que ganan millones de euros.

Pablo Nachtigall- psicólogo y autor de libros