Man sitting at the end of bed with woman lying in bedEstar castrado es un término que alude en sentido literal, a la falta de órganos sexuales para procrear y/o tener relaciones sexuales. Durante mucho tiempo se ha utilizado en referencia a aquellos hombres a los que les han mutilado su órgano sexual. Aunque también en un sentido psicológico más profundo, estar castrado significa cuando nos sentimos impotentes para actuar frente a determinada situación de nuestra vida que exige acción y decisión.

La castración psicológica es aquella que se presenta tanto en hombres como mujeres, aludiendo al sentimiento que podemos experimentar cuando no sentimos vitalidad, no tomamos una decisión y por ende no queremos enfrentar aquello que deseamos cambiar. En mi consultorio psicológico y en los numerosos seminarios de liderazgo, suelo observar este fenómeno de la castración. Hombres que no consiguen sostener un ritmo de disciplina para generar dinero, mujeres que no quieren enfrentar a sus parejas y expresarles lo que piensan y sienten, hijos que no se atreven a poner limites a las demandas de sus padres. La castración también se manifiesta cuando decimos “quiero lograr tal cosa” pero hacemos poco o nada para ello. O quizás puedas comenzar a dar los pasos hacia tu meta, pero desistes ante algunos tropiezos o frustraciones.

Para comprender lo que significa “elegir” quedarse castrado, es necesario entender su opuesto. La potencia es aquella virtud que experimentamos cuando sentimos vitalidad y un deseo de hacer algo, que luego nos ponemos en marcha para realizarlo. Una persona actúa en forma potente cuando se traza una meta, y luego se dirige a ella. Puede que lo logre o no. Pero en concreto, afronta el desafío y se dirige a ella. Al respecto durante el 2011 me he dedicado a escribir mi 3er libro acerca de la espiritualidad del dinero. Recuerdo que había tomado la decisión de escribirlo en mayo del 2011 y a partir de esa fecha, me sentaba a escribir un promedio de 1 hora, 4 veces a la semana. Ese ritmo lo he sostenido todo el año hasta finalizar su escritura en diciembre del 2011. Posteriormente lo había presentado en diversas editoriales. Hasta que recién a mediados del 2012, Urano, una de las editoriales más importantes del mercado argentino, decidió publicar mi libro. Estuve cerca de 7 meses deambulando por diferentes editoriales hasta lograr mi meta.

A mis propios ojos, había ganado mucha confianza al declarar que escribiría un tercer libro y lo concluiría. Solo piensa en esto y obsérvalo en todas las áreas de tu vida… ¿Qué cambios te gustaría llevar adelante en tu vida? ¿Te permites actuar con potencia y dirigirte hacia tus metas? ¿O permaneces en una postura de castración psicológica sintiendo miedo, impotencia y frustración?

Siempre es posible que trabajes tu “potencia” y salgas de tu castración. Vale la pena desarrollar tu propio “viagra” independientemente de tu sexo.

Pablo Nachtigall